Hay muchas formas de llevar a cabo un año escolar desde casa. Sin duda, una de las cosas que más nos gusta del homeschool es la flexibilidad que tenemos para escoger los temas y la manera en que los desarrollamos.
Como les contaba en un artículo anterior, de acuerdo con la pedagogía Montessori, no hay una edad específica para abordar temas científicos que, en la escuela tradicional, suelen enseñarse en etapas más avanzadas.
Aunque un tema parezca “complejo”, todo depende de la forma en que lo presentamos y de los materiales que utilizamos para acercar a nuestros hijos al aprendizaje.
Por eso, hoy quiero compartir contigo cuatro consejos prácticos que pueden ayudarte a preparar un nuevo tema en homeschool.
1. Observa qué le gusta a tu hijo y aprovéchalo
No hay nada más difícil que hacer algo que no nos gusta o que nos parece aburrido.
Es cierto que hay temas del programa escolar que debemos trabajar obligatoriamente, pero, en lugar de prepararnos para una lucha agotadora, podemos comenzar observando qué les gusta a nuestros hijos.
Quizás disfrutan más las ciencias, el lenguaje, la historia o las matemáticas.
Una vez identifiques sus intereses, piensa cómo puedes relacionarlos con el tema que deben estudiar.
Por ejemplo, si tienes que trabajar las cuatro estaciones, los animales, el espacio o algún tema de historia, busca la manera de conectarlo con aquello que despierta su curiosidad.
Se trata de encontrar un punto de encuentro entre lo que “toca” aprender y lo que realmente les gusta.
Cuando logras identificar ese interés y utilizarlo como punto de partida, puedes estar segura de que ya tienes una gran parte del trabajo adelantado.
2. Haz una lista cronológica de actividades
Aquí en casa trato de que cada tema dure, al menos, una semana.
Esto me permite avanzar con calma, verificar que los conceptos hayan sido comprendidos y, sobre todo, observar que mi hija esté disfrutando el proceso.
Por eso, evita caer en el error de intentar enseñar todo en un solo día o en una sola sesión.
Puedes distribuir las actividades durante la semana e integrar el mismo tema en diferentes áreas del aprendizaje: lenguaje, matemáticas, ciencias, cultura e incluso vida práctica y sensorial.
De esta manera tendrás suficientes actividades e ideas para desarrollar el tema progresivamente.
Te comparto un ejemplo de una semana de trabajo que preparé para mi hija de siete años:
TEMA: LOS INSECTOS
Vida sensorial
Preparar una bandeja sensorial con hierba artificial y diferentes insectos.
Mi hija deberá observarlos y clasificarlos por grupos utilizando una ficha de clasificación. Esta actividad también nos permitirá trabajar la lectura y la comprensión.
Lenguaje
Identificar diferentes elementos de la gramática Montessori a partir de frases relacionadas con los insectos.
Por ejemplo:
“La hormiga protege a la reina y cuida los huevos en el hormiguero”.
También podemos leer o recitar La cigarra y la hormiga, de Jean de La Fontaine.
Matemáticas
Crear problemas matemáticos relacionados con el tema en los que el niño deba utilizar operaciones como la multiplicación o la división.
Por ejemplo:
“Hay 98 abejas viviendo en varias colmenas. Si queremos distribuirlas en grupos iguales, ¿cuántas abejas habrá en cada grupo?”.
Puedes adaptar la dificultad de los problemas de acuerdo con la edad y el nivel de aprendizaje de tus hijos.
Ciencias
Reconocer las partes de un insecto y estudiar su ciclo de vida.
El niño puede construir un insecto utilizando un rompecabezas, bloques de construcción u otros materiales y, posteriormente, identificar cada una de sus partes.
Cultura e inglés
Leer The Very Hungry Caterpillar, de Eric Carle.
A partir de la historia podemos estudiar vocabulario relacionado con los días de la semana, los números y los alimentos.
También podemos aprender a identificar y explicar en inglés las diferentes etapas del ciclo de vida de una mariposa.
3. Libera tu creatividad
Piensa como un niño.
Creo que esa es una de las claves para hacer de cada experiencia de aprendizaje una aventura divertida y significativa.
Inventa juegos, busca elementos que te ayuden a preparar tu espacio de aprendizaje e inspírate en las ideas y experiencias de otras familias que puedes encontrar fácilmente en internet.
Pinterest, por ejemplo, puede ser una herramienta muy útil para encontrar actividades e inspiración.
No te limites por el dinero.
En casa seguramente tienes muchos materiales que puedes reutilizar para crear nuevas experiencias de aprendizaje: cartón, pinturas, cordones, granos y muchos otros elementos.
¡La imaginación es el límite!
Los niños no necesitan actividades perfectas. Les encanta experimentar, descubrir y ser parte activa de su propio aprendizaje.
También te recomiendo buscar experiencias culturales o actividades fuera de casa que puedan relacionarse con el tema que están estudiando.
¿Están aprendiendo sobre el océano? Pueden visitar un acuario o un museo relacionado con la vida marina.
¿Están estudiando los animales de la granja? Pueden organizar una visita a una finca cercana.
¿Están aprendiendo sobre el universo? Una visita al planetario puede convertirse en una experiencia inolvidable.
En cada ciudad existen diferentes actividades culturales y espacios que pueden complementar las lecciones de homeschool y permitir que los niños experimenten aquello que están aprendiendo.
4. Busca libros relacionados con el tema
Mi última recomendación es llenar los estantes de casa con libros de diferentes temas y, si es posible, en varios idiomas.
¿Por qué?
Porque los libros son una de las mejores herramientas para descubrir el mundo y desarrollar un amor genuino por la lectura.
Cuando relacionamos los libros con los temas que estamos aprendiendo, también estamos despertando la curiosidad y fortaleciendo el espíritu investigativo de nuestros hijos.
Sin embargo, a menos que tengamos un presupuesto muy generoso, no siempre es posible comprar todos los libros que queremos.
Es ahí donde podemos desarrollar un nuevo hábito como familia: visitar la biblioteca local, por lo menos, una vez a la semana.
Este plan puede ser aún más beneficioso si cuentas con una tarjeta de afiliación que te permita solicitar en préstamo los libros y materiales necesarios para complementar los temas que están trabajando.
Espero que cada uno de estos consejos te ayude a darle color y vida a tu año escolar y que tanto tú como tus hijos disfruten del proceso.
Mi invitación para ti hoy es a convertir cada tema en una oportunidad para explorar, descubrir y aprender juntos.
Porque hacer homeschool no significa solamente completar un programa escolar, sino aprender a descubrir el mundo junto a nuestros hijos.
¡Feliz homeschool!
Carolina Carrasco, madre de 2 niñas de 1 y 7 años. Desde el 2019 está educando en casa. Carolina es apasionada por Jesús, las lenguas extranjeras, los viajes y las actividades manuales. Actualmente vivimos en la ciudad de Lyon, Francia.